
Pero siempre me he hecho varias interrogantes, que quiero compartir con ustedes para ver a que punto coincidimos:
- ¿No tienen hijos/as esos viejitos? – Porque si tienen y hay alguno vivo deberían ejecutarlo frente al parque Sánchez y pasarlo por televisión por el hecho de tener a sus padres en esas condiciones, por mas pobres que sean si se consigue un pan la mitad por lo menos para ellos, que pasaron sus mejores años dándole educación, talvez no escolar pero si en valores, alimentándoles, cuidándolos, para que hoy estén vivos y tengan sus familias o no, en algunos casos.
- ¿Tienen padres/madres esos niños que andan pidiendo? – Si lo tienen y están vivos, debe ir preso, porque si la razón es extrema pobreza en todo caso que trabaje el padre o la madre pero no enviar a los niños a pedir, Hacerle un cajón de zapato y que limpien en su casa mejor, póngalo a vender dulce a la puerta de donde viven, aunque estamos de acuerdo en que los niños no deben trabajar, o sino que busque ayuda en alguna institución pero no sacarlos de la escuela para enviarlos a las puertas de los negocios y a las calles, a pasar sol, hambre, peligros, abusos, maltratos, y por demás meterlo en un mundo en donde posiblemente le cueste salir, ya que el que crece pidiendo de adulto el trabajar le causa alergia.
Pero que pasa….
Sucede que desde hacen un tiempo (mas bien unos años) escucha uno el rumor de que el viejo invalido que se paraba frente al reserva tiene una casa de 2 niveles, que el cojo que pide por el parque tiene 2 mujeres y 5 hijos y los mantiene pidiendo, y otros rumores de fortunas conseguida pidiendo limosna, entonces comenzó uno a ponerse “chivo” o “mosca” a la hora de dar algo, pero peor aun, algunos casos famosos, uno de ellos hasta me enviaron el video por correo electrónico de un joven que pedía en la 27 de Febrero en Santo Domingo que se amarraba un pie para aparentar invalido, y otro popular en San Juan que vive por los puentes que viene caminando hasta la fortaleza y desde de pronto un pie se le encoje y tiene que usar muleta (estrategia que usa para pedir), milagro que ocurre a la inversa luego que el termina su faena de trabajo que en la misma esquina por magia se le endereza el pie y se va caminando a su casa.
Pero hay otras modalidades en la que el mas “tiguere o vivo” ha caído y mas de una vez, haga usted memoria a ver cual de estos “infelices necesitado” lo ha tumbado con par de pesos y además le doy estrategias para utilizarla de acuerdo al caso, cuando la situación lo amerite, o sea, hay que dar para recibir, tampoco todos son estafadores:

Solución: Ofrézcale comprarle un mentol o una aspirina para el dolor y vera la cortada de ojo que le dan o sino le cambian la versión del problema y ahí mismo se le van del lado.
Caso 2: El señor o la señora que andaban con una foto de la virgen o de un santo, pidiendo “una ofrenda o algo para el santo”, no para ellos, no, jamás, sino para el santo como promesa, y desde cuando la promesas a un santo se la tenemos que pagar los demás.
Solución: Dígale que usted también tiene una promesa pero con otro santo.
Caso 3: Un señor o un joven, a veces un tigueres mas “pechu” que un pesista olímpico, pidiendo para “completar el pasaje” ya que es de un campo y tuvo que gastar el dinero y ahora no puede irse para su casa,
Solución: Dígale que usted le resolverá eso dándole una idea, que hable con el chofer de la guagua para que el o ella le pague cuando llegue a su pueblo o que coja un taxi y le paga en su casa, posiblemente lo dejen halando solo y busquen otro que no sea “miserable” ni “hambriento” como usted.
Caso No. 4: La señora, el niño o el “loco” que pide para comer y cuyo lugares preferidos son comedores, pizzerías, frituras, donde sea que vendan de comer ahí están, son como las moscas, hasta que la comida no llega ellos no aparecen, sobre todo si andas acompañado de una mujer, ahí es que se tiran con gusto para que tu, por no pasar por tacaño te esmere con una papeleta o una moneda fuerte.
Solución: Mejor ofrécele comprarle algo de comer a darle dinero, si en verdad pide por hambre con gusto lo aceptara. Hay acepciones a la regla una de ellas es el famoso loco llamado “peo con yuca” quien no solo exige con autoridad sino que tampoco te acepta disparate ni cualquier comida, es un tipo de gusto exquisito y cuyo paladar es costoso.
Caso No. 5: El caso típico del que te dice “déme algo….” que no te da mas información, sino que simplemente quiere cuarto, generalmente va acompañada la petición de poner cara de “me esta llevando el mismo pájaro malo…” , cuya estrategia es, sabiendo que huele mal o tiene un sucio encima del otro mundo, se te pega o te cae atrás para que tu, con tal de no marearte o caer “privao” fruto del mal olor le de “algo…” y una vez cumplida su misión, se va encima de otra victima de una vez.
Solución: Utilizar frases como estas, “no tengo, pero mañana te doy algo”, “ayer te di 10…” aun usted tenga 2 años sin verlos, otra es meterse las manos en los bolsillos y sacar un llavero y seguir caminando, eso si, esto puede tener efectos secundarios hasta de que le voceen par de “pleberias”, no hay cosa que le de mas cuerda a uno que pide que uste le amague y no le de.
Caso No 6: Los que andan con una receta y te dicen que tienen un familiar “casi muerto..” o “grave en el hospital…” y que necesitan para comprarle medicamentos, estas recetas fruto del sudor y de tener ya varios años en mano del que pide, usted ve qua la esta rota, casi ni se ve lo que dice, o sino el papel amarillo del tiempo que hace que se venció.
Solución: Envíeselo a un funcionario que usted le caiga mal o de esos que solo cobran y no hacen nada por su comunidad, acompañado de la siguiente frase “el/ella le resuelve eso de una vez…” si usted conoce donde vive mejor y dígale que valla a la hora de la comida que es la mejor hora. Si de verdad quiere ayudar envíelo a Salud Publica o alguna institución que le puede dar ayuda, sino, mejor cómprele el medicamento si esta a su alcance, no es recomendable darle dinero nunca.
Cabe aclarar que no esta opinión va dirigida a evitar a los/las farsantes y ladrones/as que se ocultan tras la imagen de “pobres” para atracar a uno, solo que sin pistola en mano.
Total, aun así, a diario cae uno en un gancho nuevo, pero por lo menos queda la esperanza de que esas ayudas que damos vallan a manos necesitadas y no a malhechores.







